Hans Bellmer
La muñeca. 1934
Jean Tinguely
Meta-Malevitch. 1954
Óscar Domínguez
Retrato de la pianista Roma. 1933
Marcel Duchamp
Hoja de parra hembra. 1950-1961
Dan Flavin
The Nominal Three (to William of Ockham). 1963
Max Ernst
La bella alemana. 1934-1935
Öyvind Fahlström
Curva de la vida nº 1, Ian Fleming. 1967
George Grosz
La boda. 1918
Julio González
Cabeza de Montserrat gritando. 1941
Yves Klein
Antropometría sin título (ANT 56). 1960
Roy Lichtenstein
Pincelada. 1996
Marcel Broodthaers
Panel with Eggs and Stool. 1966
Antoni Muntadas
The Last Ten Minutes II. 1977
Amédée Ozenfant
Reds, Rome. 1920 -1925
Francis Picabia
Brouette.1922
La colección de un museo se halla intrínsecamente ligada a la noción de historia y tiempo. ¿Pero, qué historia o historias contamos? Somos conscientes de que los museos han estado tradicionalmente atrapados en una visión canónica de la historia que ha buscado la concordancia de los tiempos, esto es, explicar las obras de arte con los documentos y testimonios de la época, pero sin entender que las imágenes y los objetos superan el contexto que los hizo nacer, y que, de este modo, el tiempo no es el del pasado sino el de la memoria, a la que el historiador interpela en tanto que receptáculo de tiempos heterogéneos.
El museo ha optado por distanciarse de la narración lineal de la modernidad, tal y como se ha expuesto tradicionalmente, pero también del banal olvido postmoderno de la historia que prolifera en los modelos de exposición más recientes. Hemos querido alejarnos también de las convencionales distinciones entre centro y periferia, atendiendo así a la complejidad de relaciones que se establecen entre lo local y lo universal.
La historia que proponemos se materializa en un entramado de micro-narraciones que nos hablan de un tiempo pasado, pero que son siempre en el presente y del presente. Su fin no es abrir una vía de escape, sino el enriquecimiento reflexivo de la experiencia, un aprendizaje que no deriva del adoctrinamiento, sino de la activación de la capacidad de respuesta crítica ante el mundo y, por qué no, ante el museo mismo.
En este recorrido proponemos cuatro grandes secciones a través de una secuencia histórica, sin querer imponer un estricto orden cronológico. Estas agrupaciones proponen itinerarios alternativos y líneas de fuga que invitan al visitante a crear sus propios recorridos y a realizar sus propias interpretaciones.
Colección 1. La irrupción del siglo XX: utopías y conflictos (1900-1945).
Colección 2. ¿La guerra ha terminado? Arte para un mundo dividido (1945-1968).
Colección 3. De la revuelta a la posmodernidad (1962-1982).