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Ellos también dan tierra al campesino

  • Serie: 
    Dieciséis dibujos de guerra
  • Fecha: 
    1937
  • Técnica: 
    Tinta china sobre papel
  • Dimensiones: 
    31,6 x 48 cm
  • Categoría: 
    Obra sobre papel, Dibujo
  • Año de ingreso: 
    1997
  • Nº de registro: 
    AD00307

Antonio Rodríguez Luna fue uno de los más cualificados seguidores del surrealismo hispano. Sus hallazgos e investigaciones en este contexto derivaron, durante los años de la Guerra Civil, en una especial modalidad de realismo poblado de símbolos, y en ocasiones de escenas que tienen mucho que ver con las visiones oníricas propugnadas por los seguidores de André Breton. Entre las obras más significativas realizadas por Rodríguez Luna durante el período bélico destacan dos conjuntos, los dibujos agrupados bajo el título de Emisarios del pasado y, sobre todo, las escenas contenidas en el álbum Dieciséis dibujos de guerra. A estas últimas pertenece Ellos también dan tierra al campesino (1937), que al igual que el resto de este tipo de composiciones, se caracteriza por su barroquismo y su muy cuidada y laboriosa ejecución formal, condicionada sin duda por su destino final como obra gráfica. Valeriano Bozal analiza el denso y dramático contenido de estos dibujos, calificándolo de «apocalítico»: «[…] la podredumbre, la agonía de los objetos, la violencia exacerbada, el paroxismo, la destrucción y el sadismo, la burla, el sarcasmo, las tinieblas y, sobre todo, la espeluznante impotencia de los personajes que en esta atmósfera habitan (y este «habitar» es algo más que el mero moverse o el simple estar, quiere decir que posen las mismas características, pertenecen al mismo medio que, como un elemento más, contribuyen a crear,... y del que son víctimas)». El álbum Dieciséis dibujos de guerra, donde se narran, entre otras, cruentas escenas de los fusilamientos en Málaga y Almería y en la plaza de toros de Badajoz, fue reproducido en fotograbado en Valencia, en los talleres de Estanislao Vilaseca y estampado sobre papel reciclado, realizándose una edición de 300 carpetas. En su formato final de libro, estos dibujos fueron incluidos en la sección de publicaciones del Pabellón Español de la Exposición Internacional de París de 1937.

Paloma Esteban Leal

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