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Desnudo en el agua

  • Fecha: 
    1924 (ca.)
  • Técnica: 
    Óleo sobre cartulina
  • Dimensiones: 
    50,5 x 47 cm
  • Categoría: 
    Pintura
  • Año de ingreso: 
    2003
  • Nº de registro: 
    DE01567

El psiquiatra y psicoanalista Ramón Riera («Un estudio psicoanalítico sobre la vivencia de aniquilación emocional en Salvador Dalí», en Aperturas psicoanalíticas. Revista internacional de psicoanálisis, nº 17) analiza minuciosamente la relación del pintor con Sigmund Freud, asegurando que Salvador Dalí comenzó a leer los escritos del padre del psicoanálisis cuando contaba tan sólo diecinueve años. Continúa Riera relatando que, gracias a las teorías de Freud, Dalí pudo llegar a considerar sus «perversiones» (sus fantasías orales, anales, fálicas, incestuosas…) como un componente normal de la sexualidad infantil, con lo que quedaba mitigado su posible sentimiento de culpa, neutralizándose así al tiempo el sufrimiento inherente a dicha culpa. En este mismo contexto, Riera parafrasea, a su vez, a Ricard Mas, (Univers Dalí, Barcelona, Lunwerg Editores, 1993) cuando comenta que «la progresiva erotización de la figura de su hermana [de Dalí] Anna Maria sigue dos direcciones: por un lado se va desarrollando un progresivo interés por pintarla de espaldas, con una importante erotización de las nalgas: Venus y cupido, Desnudo en el agua. Obsérvese que el famoso retrato de Anna Maria (1925), Figura mirando por la ventana, guarda un claro paralelismo con el cuadro de 1954 Joven virgen autosodomizada por su propia castidad. Por otro lado se puede adivinar la figura de la hermana en incitantes cuerpos femeninos como los de la serie Venus y marinero y Venus y marinero, homenaje a Salvat-Papasseit». De acuerdo con estas aseveraciones, Desnudo en el agua sería una representación del cuerpo desnudo de la hermana del pintor, representación impregnada, a todas luces, de componentes eróticos, y captada probablemente durante un jornada estival.

Paloma Esteban Leal

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