Listado de las obras seleccionadas más planos para realizar el recorrido en el museo

Previsualizar

Buscar

Relacionado con Dalí. Cultura de masas

Resultados

  • Salvador Dalí. Visage du Grand Masturbateur (Rostro del Gran Masturbador), 1929. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    27 abril - 2 septiembre, 2013

    Dalí

    Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas

    Esta exposición se propone revalorizar al Salvador Dalí como pensador, escritor y creador de una particular visión del mundo. Tomando como punto de partida su método paranoico-crítico, la muestra supone un recorrido por su trayectoria que se proyecta hacia el pasado y el futuro.

  • Óscar Domínguez. Retrato de la pianista Roma, 1933. Pintura. Depósito de colección particular
    6 julio - 18 octubre, 2004

    La exposición Huellas Dalinianas refleja la influencia de Salvador Dalí (Figueras, 1904-1989) en las vanguardias españolas, desde 1929 hasta después de la Guerra Civil. Esta muestra forma parte de la programación con la que el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía celebra el centenario del nacimiento del artista catalán, a la que también acompaña otra exposición casi simultánea en el Museo, Dalí, cultura de masas.

  • Salvador Dalí. Sol, cuatro mujeres de pescadores en Cadaqués, 1928. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    18 octubre, 1994 - 16 enero, 1995

    Esta exposición, centrada en la producción artística y literaria que Salvador Dalí (Figueras, España, 1904-1989) realizó entre 1918 y 1930, traza la trayectoria de la configuración del personaje Dalí, desde sus primeros éxitos expositivos en Figueras hasta su inmersión en el surrealismo parisino, con su traslado a París en 1929. Para ello se despliegan todos los factores (artísticos y familiares) que participan en la definición de una personalidad provocadora que encuentra en el Surrealismo el escenario idóneo para la puesta en marcha de su proyecto estético de “anti-arte”. Así pues, esta muestra constituye un contrapunto a la opinión de André Breton quien en la reedición de Le Surréalisme et la peinture (1928/1968), defendía que “cuando Salvador Dalí se introdujo en 1929 en el Surrealismo, su obra pictórica anterior no anunciaba nada rigurosamente personal”.