Listado de las obras seleccionadas más planos para realizar el recorrido en el museo

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  • Bruce Nauman. Sin título (Modelo para zanja, pozo y túnel), 1978. Escultura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    30 noviembre, 1993 - 21 febrero, 1994

    El trabajo de Bruce Nauman (Fort Wayne, Indiana, 1941) supone la adquisición o tentativa del control de la experiencia del espectador ante un evento, acción o situación. Los sesenta y tres proyectos que componen esta exposición retrospectiva, realizados entre 1965 y 1990, constituyen un recorrido en el que el artista propone (y espera) reacciones e insinuaciones perceptivas psicológicas por parte del espectador, sustentado en muchos casos en la creación de cacofonías de imagen y sonido. El público deviene objeto, además de audiencia ante una obra que siempre está en proceso de suceder, como se puede apreciar en Sal de mi mente, sal de esta habitación (1968) o en Tortura de payaso (1987). A esto contribuye el protagonismo del cuerpo y de la acción física en sus obras, además de la asunción de la escala humana como medida artística, tal como queda patente en su obra Plantillas de neón de la mitad izquierda de mi cuerpo tomadas a intervalos de diez pulgadas (1966). Además, por su formación como escultor, el espacio conserva a lo largo de su carrera un papel perceptivo y psicológico fundamental.

  • Vista de sala de la exposición. Agnes Martin, 1993
    16 noviembre, 1993 - 24 enero, 1994

    El trabajo de Agnes Martin (Maklin, Saskatchewam, Canada, 1912 - Taos, Nuevo México, 2004) está determinado por el giro que experimenta la noción de lo sublime, que va de la pintura de paisaje, a la abstracción en la pintura de la segunda mitad del siglo XX. Formada dentro del panorama neoyorquino marcado por el Expresionismo Abstracto en la década de los cincuenta, Barnett Newman y Mark Rothko se convierten en sus principales referencias artísticas, reconociendo en ambos pintores que “la geometría podía ponerse al servicio de la contemplación espiritual”, tal como señala Barbara Haskell, comisaria de la exposición que acoge el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

  • Vista de sala de la exposición. Viena 1900, 1993
    6 octubre, 1993 - 17 enero, 1994

    Siguiendo el ejemplo de otros contextos europeos que en el cambio de siglo llevan a cabo una renovación del lenguaje, prácticas y sistemas de producción artísticos; a comienzos del siglo XX Viena extiende su voluntad renovadora y de superación del modelo romántico e historicista, a todos los campos de la expresión artística.

  • Pablo Picasso. Joie maternelle, 1922. Arte gráfico. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    22 septiembre, 1993 - 31 enero, 1994

    Pablo Picasso (Málaga, 1881 - Mougins, Francia, 1973) trabaja el grabado a lo largo de toda su trayectoria, aunque con mayor intensidad a partir de los años treinta. En este momento se afianza su lenguaje y se advierte cierto cambio de estilo, al conceder un progresivo protagonismo a los aspectos gráficos. En la faceta de Picasso como grabador se aprecia la insistencia en unos asuntos vinculados con la tradición clásica literaria o extraídos de ella, que resultan más propensos a la narración. El tema del pintor y la modelo o el mito de Minotauro se incorporan entonces a la iconografía picassiana, aparecen de manera recurrente durante su carrera y también encuentran su correspondencia en el ámbito pictórico.

  • Vista de sala de la exposición. Equipo 57, 1993
    14 septiembre - 8 noviembre, 1993

    El año 1957 supone para el arte español un punto de inflexión hacia la renovación e internacionalización de los lenguajes plásticos. En este año surgen El Paso en Madrid, Dau al Set en Barcelona y el Equipo 57 (1957-1962) en París (también con sede en Córdoba); grupos con propuestas bien distintas e incluso opuestas, que dinamizan el panorama artístico local y evidencian vínculos con las principales corrientes internacionales (Informalismo y Arte Geométrico Abstracto). Así, la exposición del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía propone una reconstrucción parcial de la trayectoria del Equipo 57, máximo ejemplo de Arte Abstracto Geométrico Radical en España y cuya labor práctica y teórica está marcada por la defensa de un arte de compromiso social.

  • Robert Capa. Muerte de un miliciano republicano [Cerro Muriano, frente de Córdoba, 5 septiembre 1936], 1936 copia 1998. Fotografía. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    22 junio - 30 agosto, 1993

    La exposición Magnum. 50 años de fotografía celebra los cincuenta años de producción fotográfica de la célebre agencia de fotografía, reconocida por su papel en la historia de la cultura visual de la segunda mitad del siglo XX y cuyo trabajo constituye la memoria gráfica del mundo moderno. Fundada en 1947, Magnum se empieza a definir en los años treinta a partir de la obra y los propósitos teórico-estéticos que defienden sus fundadores -Henri Cartier-Bresson, Robert Capa, George Rodger y David Seymour “Chim”-, especialmente a partir de los trabajos que realizan como reporteros en la Guerra Civil Española y en la Segunda Guerra Mundial. Con esas fotografías sientan las bases del moderno reportaje fotográfico, sustentado en dos principios: la necesidad de extrema proximidad al hecho que demandaba Robert Capa, y la teoría del “instante decisivo” (images à la sauvette), elaborada por Cartier-Bresson y publicada en 1952, la cual constituye para muchos el texto programático de esta manera de hacer fotoperiodismo.

  • Bill Viola. Una historia que gira lentamente, 1992. Instalación, vídeo. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    15 junio - 23 agosto, 1993

    Bajo la premisa de que el vídeo puede hacer visible lo invisible, Bill Viola (Nueva York, EE.UU., 1951) aborda la complejidad de la experiencia humana. En los doce trabajos que conforman esta exposición propone romper con la mirada predeterminada del hombre sobre el mundo. En las siete vídeo-instalaciones realizadas en 1992 y en los cinco vídeos fechados entre 1976 y 1991, Viola ofrece al público un conjunto de narraciones visuales constituidas por imágenes puras -ajenas a la metáfora- que manejan y organizan el espacio como si compusieran un collage. Con ellas pretende la reflexión por parte del espectador a través de su conexión, su oposición o su fusión, como ocurre en el vídeo Earth and Heaven (1992).

  • 25 mayo - 16 agosto, 1993

    La posibilidad de una pintura realista donde no hay mito ni ilusionismo, sino pintura asumida como contenido y medio, constituye el presupuesto práctico del trabajo de Robert Ryman (Nashville, Tennessee, 1930). De formación autodidacta, su primer y decisivo contacto con el arte del siglo XX se produce durante los años en los que trabaja como vigilante en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (1953-1960). De todo lo que allí ve, Rothko le aporta la lección definitiva acerca de la consideración del cuadro como una entidad integrada. “Lo radical de Rothko -afirma el artista en 1986- era que no hubiera alusión a ninguna influencia representacional. Había color, había forma, había estructura, la superficie, la luz -desnudez sin más”. Ryman irrumpe con una obra fundamentada en el color blanco en el panorama artístico norteamericano en la segunda mitad de los años cincuenta. En seguida queda definida su deriva pictórica como una forma estricta de realismo, alejándose del radicalismo analítico de los artistas Minimal, rechazando cualquier contenido simbólico o metafórico en sus cuadros y centrándose en las cuestiones matéricas relativas a la pintura y la superficie pictórica. Esta línea de investigación perdura en su obra más reciente, como ejemplifica la serie Versions (1991-1992), en la que emplea un color de interferencia que es opalescente y varía según la luz.

  • Daniel Vázquez Díaz. Las cuadrillas de Frascuelo, Lagartijo y Mazzantini, 1936-1938. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    25 mayo - 18 agosto, 1993

    La exposición dedicada a Daniel Vázquez Díaz (Nerva, 1882 - Madrid, 1969) supone la puesta en marcha un proyecto cuyo objetivo es presentar la colección íntegra que conserva de un artista determinado. En el caso de Vázquez Díaz el número alcanza las ochenta obras, entre pinturas, dibujos y grabados, encontrándose gran parte de ellas en depósito en el Museo Provincial de Huelva. El firme deseo de este artista de estudiar en la Academia de San Fernando, instalándose en Madrid en 1903, supone el inicio de una carrera cuyo siguiente paso es París; allí aprende la lección de Paul Cézanne de someter la representación a una síntesis geométrica. Su asunción del lenguaje cubista lo convierte en uno de los principales renovadores de la pintura de paisaje en España, desarrollando su carrera tanto en territorio español como en París.

  • Antonio López. Los novios, 1955. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    4 mayo - 19 julio, 1993

    El paisaje cotidiano, entendido éste en su más amplia acepción, constituye el tema fundamental de la pintura de Antonio López (Tomelloso, Toledo, 1936), representante por excelencia de la corriente realista española de la segunda mitad del siglo XX. Conforman el imaginario del pintor, no sólo la ciudad -ya sean las calles de su pueblo natal o de Madrid, convertida en protagonista de su trabajo a partir de 1960- sino también los rincones de su casa, su jardín y su familia. Esta exposición antológica, compuesta por ciento setenta obras, entre pinturas, esculturas (exentas, relieves y relieves tridimensionales) y dibujos, permite trazar la trayectoria de Antonio López, desde sus primeras obras, donde conviven figuración y fantasía, como en Mujeres mirando los aviones (1954), hasta el realismo estricto que alcanza como gramática definitiva en la década de los sesenta visible en Nevera de hielo (1966) y que mantiene hasta sus trabajos más recientes.

  • Vista de sala de la exposición. Visiones paralelas. Artistas modernos y arte marginal, 1993
    9 febrero - 9 mayo, 1993

    Las obras que conforman la exposición Visiones paralelas. Artistas modernos y arte marginal encierran la pregunta sobre los límites del arte y la naturaleza de la actividad artística, interrogante que, recogiendo la tradición romántica y examinando la misma definición de qué es el arte, planea sobre la cultura del siglo XX. 

  • Joan Hernández Pijuan. Sobre un paisaje verde, 1991-1992. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    2 febrero - 5 abril, 1993

    Superadas las influencias de la abstracción y del informalismo de su primera etapa, Joan Hernández Pijuan (Barcelona, 1931) define una gramática pictórica propia fundamentada en la revisión del concepto de espacio, que entiende como un elemento de composición del que deriva una consideración positiva del vacío. La consolidación de la idea de vacío como espacio pictórico se produce desde la pintura de paisaje, como se advierte en los cuadros que conforman esta exposición, todas ellos realizados entre 1972 y 1992, y a los que acompañan una selección de obra gráfica. Este recorrido evidencia que el lenguaje del pintor tiende a la simplificación casi abstracta de los motivos y de los espacios íntimos representados.

  • Joan Miró. Pájaros en el espacio, 1946. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    19 enero - 22 marzo, 1993

    La poesía constituye el modelo a partir del cual Joan Miró (Barcelona, 1893 - Mallorca, 1983) elabora un vocabulario plástico singular, especialmente a partir de su vinculación con los poetas y artistas de la órbita del movimiento surrealista, André Masson y Michel Leiris, o admirados por ellos, como el Conde de Lautréamont (Isidore Lucien Ducasse), Arthur Rimbaud, Stéphane Mallarmé y Guillaume Apollinaire. La poesía visual y la libertad de uso y disposición de las palabras en los versos le enseñan a “desestructurar” el lenguaje plástico.

  • Vista de sala de la exposición. Brice Marden. Cold Mountain, 1993
    12 enero - 15 marzo, 1993

    Cuando el predominio del expresionismo abstracto norteamericano comienza a declinar a finales de la década de 1950, numerosos artistas encuentran en el arte oriental una vía de renovación del arte abstracto. La exposición de Brice Marden (Bronxville, Nueva York, 1938) ejemplifica este nuevo camino de la abstracción, al tiempo que muestra cómo las obras aquí presentadas suponen un giro radical en la producción del artista. Marden emprende el proyecto Cold Mountain (1988-1991) tras un momento de crisis personal y de madurez artística; partiendo de su atracción por la caligrafía y la poesía chinas, así como de la herencia del Expresionismo Abstracto y la influencia de Jackson Pollock.