Listado de las obras seleccionadas más planos para realizar el recorrido en el museo

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Exposiciones

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  • José Guerrero. Composición, 1956. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    28 febrero - 9 mayo, 1994

    Con José Guerrero (Granada, 1914 - Barcelona, 1991) el arte español establece una de sus más estrechas conexiones con el panorama artístico internacional, en particular con el Expresionismo Abstracto norteamericano. Su marcha a Nueva York en 1950, tras haber pasado por Roma y París (1948-1949) responde a la búsqueda del escenario donde el arte moderno tiene lugar. 

  • Martín Chirino. Mi patria es una roca I. El viento (70), 1986-1987. Escultura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    10 febrero - 31 marzo, 1994

    Esta exposición, tercera del proyecto que se pretende mostrar bajo nombres y temas la Colección del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, pone de manifiesto que uno de los rasgos definitorios de la producción artística española durante los años ochenta y noventa es la pluralidad. También, las obras y la trayectoria de los artistas representados revelan la paulatina inserción y participación de estos últimos en los debates artísticos y estéticos internacionales. La exposición queda restringida a dos ámbitos de la producción nacional: la pintura y la escultura, además de considerar el viraje de ésta hacia la instalación.

  • Pepe Espaliú. Sin título. Diez últimos dibujos, 1993. Dibujo. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    10 febrero - 29 marzo, 1994

    Con el nombre de “Proyectos”, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía pone en marcha un programa expositivo que pretende mostrar los trabajos más recientes o en curso de artistas actuales -nacionales y extranjeros- cuya relevancia radica en lo inhabitual y originalidad de sus propuestas. La exposición inaugural es también la exposición póstuma de las últimas obras de Pepe Espaliú (Córdoba, 1955-1993) que hace de su condición homosexual la coartada de supervivencia en un mundo (y sociedad) del que se sabe y siente excluido.

  • 1 febrero - 1 marzo, 1994
    Programa: Biblioteca y Centro de Documentación

    España tiene una importancia fundamental en el desarrollo del Surrealismo. Aunque este movimiento destaque por sus manifestaciones plásticas, también existe un amplio conjunto de literatura. El Surrealismo es prolífico en manifiestos, panfletos y proclamas, desde que André Breton publica el Primer manifiesto surrealista en 1924. Este texto se puede leer en lengua castellana a través de la traducción de Fernando Vela, colaborador de José Ortega y Gasset, publicada en la Revista de Occidente.

    Biblioteca y Centro de Documentación
  • Bruce Nauman. Sin título (Modelo para zanja, pozo y túnel), 1978. Escultura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    30 noviembre, 1993 - 21 febrero, 1994

    El trabajo de Bruce Nauman (Fort Wayne, Indiana, 1941) supone la adquisición o tentativa del control de la experiencia del espectador ante un evento, acción o situación. Los sesenta y tres proyectos que componen esta exposición retrospectiva, realizados entre 1965 y 1990, constituyen un recorrido en el que el artista propone (y espera) reacciones e insinuaciones perceptivas psicológicas por parte del espectador, sustentado en muchos casos en la creación de cacofonías de imagen y sonido. El público deviene objeto, además de audiencia ante una obra que siempre está en proceso de suceder, como se puede apreciar en Sal de mi mente, sal de esta habitación (1968) o en Tortura de payaso (1987). A esto contribuye el protagonismo del cuerpo y de la acción física en sus obras, además de la asunción de la escala humana como medida artística, tal como queda patente en su obra Plantillas de neón de la mitad izquierda de mi cuerpo tomadas a intervalos de diez pulgadas (1966). Además, por su formación como escultor, el espacio conserva a lo largo de su carrera un papel perceptivo y psicológico fundamental.

  • Vista de sala de la exposición. Agnes Martin, 1993
    16 noviembre, 1993 - 24 enero, 1994

    El trabajo de Agnes Martin (Maklin, Saskatchewam, Canada, 1912 - Taos, Nuevo México, 2004) está determinado por el giro que experimenta la noción de lo sublime, que va de la pintura de paisaje, a la abstracción en la pintura de la segunda mitad del siglo XX. Formada dentro del panorama neoyorquino marcado por el Expresionismo Abstracto en la década de los cincuenta, Barnett Newman y Mark Rothko se convierten en sus principales referencias artísticas, reconociendo en ambos pintores que “la geometría podía ponerse al servicio de la contemplación espiritual”, tal como señala Barbara Haskell, comisaria de la exposición que acoge el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

  • Vista de sala de la exposición. Viena 1900, 1993
    06 octubre, 1993 - 17 enero, 1994

    Siguiendo el ejemplo de otros contextos europeos que en el cambio de siglo llevan a cabo una renovación del lenguaje, prácticas y sistemas de producción artísticos; a comienzos del siglo XX Viena extiende su voluntad renovadora y de superación del modelo romántico e historicista, a todos los campos de la expresión artística.

  • Pablo Picasso. Joie maternelle, 1922. Arte gráfico. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    22 septiembre, 1993 - 31 enero, 1994

    Pablo Picasso (Málaga, 1881 - Mougins, Francia, 1973) trabaja el grabado a lo largo de toda su trayectoria, aunque con mayor intensidad a partir de los años treinta. En este momento se afianza su lenguaje y se advierte cierto cambio de estilo, al conceder un progresivo protagonismo a los aspectos gráficos. En la faceta de Picasso como grabador se aprecia la insistencia en unos asuntos vinculados con la tradición clásica literaria o extraídos de ella, que resultan más propensos a la narración. El tema del pintor y la modelo o el mito de Minotauro se incorporan entonces a la iconografía picassiana, aparecen de manera recurrente durante su carrera y también encuentran su correspondencia en el ámbito pictórico.

  • Vista de sala de la exposición. Equipo 57, 1993
    14 septiembre - 8 noviembre, 1993

    El año 1957 supone para el arte español un punto de inflexión hacia la renovación e internacionalización de los lenguajes plásticos. En este año surgen El Paso en Madrid y el Equipo 57 (1957-1962) en París (también con sede en Córdoba); grupos con propuestas bien distintas e incluso opuestas, que dinamizan el panorama artístico local y evidencian vínculos con las principales corrientes internacionales (Informalismo y Arte Geométrico Abstracto). Así, la exposición del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía propone una reconstrucción parcial de la trayectoria del Equipo 57, máximo ejemplo de Arte Abstracto Geométrico Radical en España y cuya labor práctica y teórica está marcada por la defensa de un arte de compromiso social.

  • Robert Capa. Muerte de un miliciano republicano [Cerro Muriano, frente de Córdoba, 5 septiembre 1936], 1936 copia 1998. Fotografía. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    22 junio - 30 agosto, 1993

    La exposición Magnum. 50 años de fotografía celebra los cincuenta años de producción fotográfica de la célebre agencia de fotografía, reconocida por su papel en la historia de la cultura visual de la segunda mitad del siglo XX y cuyo trabajo constituye la memoria gráfica del mundo moderno. Fundada en 1947, Magnum se empieza a definir en los años treinta a partir de la obra y los propósitos teórico-estéticos que defienden sus fundadores -Henri Cartier-Bresson, Robert Capa, George Rodger y David Seymour “Chim”-, especialmente a partir de los trabajos que realizan como reporteros en la Guerra Civil Española y en la Segunda Guerra Mundial. Con esas fotografías sientan las bases del moderno reportaje fotográfico, sustentado en dos principios: la necesidad de extrema proximidad al hecho que demandaba Robert Capa, y la teoría del “instante decisivo” (images à la sauvette), elaborada por Cartier-Bresson y publicada en 1952, la cual constituye para muchos el texto programático de esta manera de hacer fotoperiodismo.

  • Bill Viola. Una historia que gira lentamente, 1992. Instalación, vídeo. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    15 junio - 23 agosto, 1993

    Bajo la premisa de que el vídeo puede hacer visible lo invisible, Bill Viola (Nueva York, EE.UU., 1951) aborda la complejidad de la experiencia humana. En los doce trabajos que conforman esta exposición propone romper con la mirada predeterminada del hombre sobre el mundo. En las siete vídeo-instalaciones realizadas en 1992 y en los cinco vídeos fechados entre 1976 y 1991, Viola ofrece al público un conjunto de narraciones visuales constituidas por imágenes puras -ajenas a la metáfora- que manejan y organizan el espacio como si compusieran un collage. Con ellas pretende la reflexión por parte del espectador a través de su conexión, su oposición o su fusión, como ocurre en el vídeo Earth and Heaven (1992).

  • 25 mayo - 16 agosto, 1993

    La posibilidad de una pintura realista donde no hay mito ni ilusionismo, sino pintura asumida como contenido y medio, constituye el presupuesto práctico del trabajo de Robert Ryman (Nashville, Tennessee, 1930). De formación autodidacta, su primer y decisivo contacto con el arte del siglo XX se produce durante los años en los que trabaja como vigilante en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (1953-1960). De todo lo que allí ve, Rothko le aporta la lección definitiva acerca de la consideración del cuadro como una entidad integrada. “Lo radical de Rothko -afirma el artista en 1986- era que no hubiera alusión a ninguna influencia representacional. Había color, había forma, había estructura, la superficie, la luz -desnudez sin más”. Ryman irrumpe con una obra fundamentada en el color blanco en el panorama artístico norteamericano en la segunda mitad de los años cincuenta. En seguida queda definida su deriva pictórica como una forma estricta de realismo, alejándose del radicalismo analítico de los artistas Minimal, rechazando cualquier contenido simbólico o metafórico en sus cuadros y centrándose en las cuestiones matéricas relativas a la pintura y la superficie pictórica. Esta línea de investigación perdura en su obra más reciente, como ejemplifica la serie Versions (1991-1992), en la que emplea un color de interferencia que es opalescente y varía según la luz.

  • Daniel Vázquez Díaz. Las cuadrillas de Frascuelo, Lagartijo y Mazzantini, 1936-1938. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    25 mayo - 18 agosto, 1993

    La exposición dedicada a Daniel Vázquez Díaz (Nerva, 1882 - Madrid, 1969) supone la puesta en marcha un proyecto cuyo objetivo es presentar la colección íntegra que conserva de un artista determinado. En el caso de Vázquez Díaz el número alcanza las ochenta obras, entre pinturas, dibujos y grabados, encontrándose gran parte de ellas en depósito en el Museo Provincial de Huelva. El firme deseo de este artista de estudiar en la Academia de San Fernando, instalándose en Madrid en 1903, supone el inicio de una carrera cuyo siguiente paso es París; allí aprende la lección de Paul Cézanne de someter la representación a una síntesis geométrica. Su asunción del lenguaje cubista lo convierte en uno de los principales renovadores de la pintura de paisaje en España, desarrollando su carrera tanto en territorio español como en París.

  • Antonio López. Los novios, 1955. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    4 mayo - 19 julio, 1993

    El paisaje cotidiano, entendido éste en su más amplia acepción, constituye el tema fundamental de la pintura de Antonio López (Tomelloso, Toledo, 1936), representante por excelencia de la corriente realista española de la segunda mitad del siglo XX. Conforman el imaginario del pintor, no sólo la ciudad -ya sean las calles de su pueblo natal o de Madrid, convertida en protagonista de su trabajo a partir de 1960- sino también los rincones de su casa, su jardín y su familia. Esta exposición antológica, compuesta por ciento setenta obras, entre pinturas, esculturas (exentas, relieves y relieves tridimensionales) y dibujos, permite trazar la trayectoria de Antonio López, desde sus primeras obras, donde conviven figuración y fantasía, como en Mujeres mirando los aviones (1954), hasta el realismo estricto que alcanza como gramática definitiva en la década de los sesenta visible en Nevera de hielo (1966) y que mantiene hasta sus trabajos más recientes.

  • Vista de sala de la exposición. Visiones paralelas. Artistas modernos y arte marginal, 1993
    9 febrero - 9 mayo, 1993

    Las obras que conforman la exposición Visiones paralelas. Artistas modernos y arte marginal encierran la pregunta sobre los límites del arte y la naturaleza de la actividad artística, interrogante que, recogiendo la tradición romántica y examinando la misma definición de qué es el arte, planea sobre la cultura del siglo XX. 

  • Joan Hernández Pijuan. Sobre un paisaje verde, 1991-1992. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    2 febrero - 5 abril, 1993

    Superadas las influencias de la abstracción y del informalismo de su primera etapa, Joan Hernández Pijuan (Barcelona, 1931) define una gramática pictórica propia fundamentada en la revisión del concepto de espacio, que entiende como un elemento de composición del que deriva una consideración positiva del vacío. La consolidación de la idea de vacío como espacio pictórico se produce desde la pintura de paisaje, como se advierte en los cuadros que conforman esta exposición, todas ellos realizados entre 1972 y 1992, y a los que acompañan una selección de obra gráfica. Este recorrido evidencia que el lenguaje del pintor tiende a la simplificación casi abstracta de los motivos y de los espacios íntimos representados.

  • Joan Miró. Pájaros en el espacio, 1946. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    19 enero - 22 marzo, 1993

    La poesía constituye el modelo a partir del cual Joan Miró (Barcelona, 1893 - Mallorca, 1983) elabora un vocabulario plástico singular, especialmente a partir de su vinculación con los poetas y artistas de la órbita del movimiento surrealista, André Masson y Michel Leiris, o admirados por ellos, como el Conde de Lautréamont (Isidore Lucien Ducasse), Arthur Rimbaud, Stéphane Mallarmé y Guillaume Apollinaire. La poesía visual y la libertad de uso y disposición de las palabras en los versos le enseñan a “desestructurar” el lenguaje plástico.

  • Vista de sala de la exposición. Brice Marden. Cold Mountain, 1993
    12 enero - 15 marzo, 1993

    Cuando el predominio del expresionismo abstracto norteamericano comienza a declinar a finales de la década de 1950, numerosos artistas encuentran en el arte oriental una vía de renovación del arte abstracto. La exposición de Brice Marden (Bronxville, Nueva York, 1938) ejemplifica este nuevo camino de la abstracción, al tiempo que muestra cómo las obras aquí presentadas suponen un giro radical en la producción del artista. Marden emprende el proyecto Cold Mountain (1988-1991) tras un momento de crisis personal y de madurez artística; partiendo de su atracción por la caligrafía y la poesía chinas, así como de la herencia del Expresionismo Abstracto y la influencia de Jackson Pollock.

  • Vista de sala de la exposición. Susana Solano, 1992
    10 diciembre, 1992 - 17 febrero, 1993

    Protagonista destacada de la renovación de la escultura española en los años ochenta y con una reconocida proyección internacional (Documenta de Kasel, 1987 y 1992; Bienal de Venecia 1988), Susana Solano (Barcelona, 1946) presenta en Madrid una selección de sesenta y cinco obras que permite trazar una mirada retrospectiva a su trayectoria. Sus primeros trabajos escultóricos datan de 1979, entonces Solano aprende a conjugar las exigencias formales del Minimalismo -las lecciones plásticas de Carl André, Richard Serra y Donald Judd- con alusiones y temas autobiográficos y subjetivos, dando lugar a una escultura que reclama una lectura simbólica y “equívocamente monumental”, en palabras de Teresa Blanch, comisaria de la exposición. En este sentido, compara a Solano con Julio González, pues "comparte con el artista catalán la búsqueda de tensión expresiva entre el interior y el exterior y la creación abstracta de espacios simbólicos”.

  • Iván Zulueta. Arrebato, 1979. Vídeo. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    01 diciembre, 1992 - 18 enero, 1993

    Con el deseo de dar continuidad a la Bienal de la Imagen en Movimiento’90 proyecto iniciado en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía hace dos años, la actual  Bienal de la imagen en movimiento ´92. Visionarios españoles repite una organización similar a la convocatoria precedente, pero con la diferencia de que todas las obras seleccionadas, expuestas y proyectadas corresponden a creaciones realizadas por artistas españoles. La bienal, aun ideada como exposición, se complementa con un ciclo de proyecciones de cine y de vídeo, “las cuales son una lógica expansión de la exposición”, tal y como lo plantean los comisarios de la muestra, Carlota Álvarez Basso y Joseba M. Lopezortega.

  • Antoni Tàpies. Pintura, 1955. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    6 octubre - 6 diciembre, 1992
  • Wifredo Lam. Natividad, 1947. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    29 septiembre - 14 diciembre, 1992

    Romper con los tópicos sobre los que se ha fundamentado la trayectoria del pintor Wifredo Lam (Sagua la Grande, Cuba, 1902-París, 1982) es uno de los propósitos de esta exposición. La reducción de la biografía artística de este pintor a su origen cubano, a su estancia en España, a la influencia directa de la obra de Picasso y a su amistad con el grupo surrealista en París y en Estados Unidos; han dejado fuera elementos relevantes que sirven para ofrecer una lectura de Lam más completa. Así pues, esta exposición pretende insertarlo en un debate, constante a lo largo de la primera mitad del siglo XX, en el que lo moderno se confronta con lo primitivo.

  • Juan Dolcet. Manolo Millares, 1971. Fotografía. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    7 julio - 28 octubre, 1992
    Programa: Biblioteca y Centro de Documentación

    El Centro de Documentación y Biblioteca del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, realiza desde comienzos de los años noventa una serie de exposiciones de carácter más documental, en un pequeño espacio expositivo. Dentro de esta línea, se dedica una muestra a la obra de Juan Dolcet (Madrid, 1914-1990), uno de los más destacados fotógrafos de la denominada Escuela de Madrid. Dolcet forma el grupo junto a Gerardo Vielba, Fernando Gordillo, Paco Gómez o Gabriel Cualladó y su ámbito de acción se sitúa entre el retrato y el reportaje social.

    Biblioteca y Centro de Documentación
  • Exhibition view. Clyfford Still (1904 – 1980), 1992
    23 junio - 31 agosto, 1992

    Esta exposición permite comprobar que en la obra de Peter Halley (Nueva York, 1953) subyace una crítica que va más allá de la crítica al arte geométrico más profunda a la cultura posmoderna y al acervo sociocultural y artístico en el que ha crecido. Para ello retoma recursos formales propios de la pintura abstracta y del Expresionismo (pintura de campos de color color-field y de transiciones netas entre los campos de color hard edge), y otros métodos característicos del pop (resignificación del concepto de serie y trabajo realizado con la ayuda de colaboradores)

  • Vista de sala de la exposición. Arte Pop, 1992
    23 junio - 14 septiembre, 1992

    El Arte Pop, entendido como una manifestación de carácter internacional que irrumpe a finales de los años cincuenta, que no cuenta con un manifiesto y que es heterogénea en las técnicas, los presupuestos y los medios empleados, constituye el eje que articula esta exposición.

  • Carmen Laffon. Coto Doñana (El coto desde Sanlúcar), ca. 1977. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    13 mayo - 13 julio, 1992

    Dentro de la denominada pintura realista española de la segunda mitad del siglo XX, Carmen Laffón (Sevilla, 1934) destaca por una obra en la que los objetos y los escenarios cotidianos se convierten en la excusa para pintar atmósferas íntimas y emotivas, las cuales traslucen una existencia al tiempo plácida y solitaria. A largo de más de treinta años de carrera, los temas que dominan su producción artística son el paisaje y el bodegón. A estos se añade el retrato, que practica tanto desde la pintura y el dibujo como desde la escultura, en la que se introduce a mediados de los años sesenta.

  • Vista de sala de la exposición. Clyfford Still (1904 – 1980), 1992
    7 abril -1 junio, 1992

    Acorde a la voluntad de Clyfford Still (Grandin, Dakota del Norte, 1904 - Baltimore, Maryland, 1980) de que su obra sea conservada y expuesta como una unidad, la Albright-Knox Art Gallery (Buffalo, EE.UU.) y el San Francisco Museum of Modern Art son las dos instituciones norteamericanas que albergan las mayores colecciones de su pintura. Para esta exposición se han reunido treinta y cinco lienzos procedentes de estas dos colecciones, lo que supone un hecho sin precedentes que permite contemplar la obra de Still en su conjunto y descubrir a la vez a un artista complejo e independiente.

  • Vista de sala de la exposición. Rosemarie Trockel, 1992
    31 marzo - 17 mayo, 1992

    En la década de los noventa, el factor crítico se convierte en uno de los principales argumentos en la práctica artística para una generación que, rompiendo definitivamente con los límites de los géneros, los medios y los soportes; continúa el camino emprendido en los años setenta por artistas como Joseph Beuys (cuestionamiento de los materiales artísticos tradicionales) y Andy Warhol (por el establecimiento de la relación directa entre arte, consumo y producción en serie). Además, numerosos son los casos en los que el valor crítico acaba erigiéndose en categoría estética. Rosemarie Trockel (Schwerte, Alemania, 1952) es una de las representantes más destacadas de esa generación, afanada en cuestionar las imágenes, los signos y los mensajes consensuados por la cultura y la tradición. Con su trabajo, Trockel pretende hacer pensar en las posibilidades alternativas que encierra el signo, evidenciado que el significado no es un factor inherente a éste, sino algo inestable, una atribución histórica y contextualmente condicionada.

  • Vista de sala de la exposición. Marcel Broodthaers, 1992
    24 marzo - 1 junio, 1992

    El comienzo de la década de 1960 significa el inicio de una etapa dominada por la actitud crítica, e incluso subversiva, “contra la ideología del arte y contra el arte convertido en ideología”, en palabras de Catherine David, comisaria de la muestra junto con Veronique Dabin. Los temas, los soportes y los materiales empleados (no artístico mayoritariamente) unidos a una común actitud crítica contra “la institución”, evidencian la voluntad de los creadores de llevar hasta los límites el acto estético en la era del capitalismo avanzado. Es en ese escenario donde aparece Marcel Broodthaers (Bruselas, 1924 - Colonia, Alemania, 1976), instalado entonces en París y trabajando como incipiente escritor y crítico de arte.

  • Vista de sala de la exposición. Suiza visionaria, 1992
    10 marzo - 18 mayo, 1992

    En esta exposición, lo extraño y lo heterogéneo se superponen a la idea de arte nacional, pues se somete a crisis la pretendida existencia de una categoría estilística referida a la expresión plástica del espíritu de nación, en este caso la suiza. Suiza visionaria reúne las obras de más de cincuenta artistas de origen suizo, que parten de planteamientos formales y estéticos muy distintos (Abstracción Constructiva, Surrealismo, Conceptual, Arte Cinético o Neodadaísmo) Esta diversa selección de artistas abarca desde autores del siglo XV como Niklaus von Flüe; hasta Sophie Taeuber-Arp, Meret Oppenheim, Markus Raetz, Jean Tinguenly y Daniel Spoerri, pasando por Caspar Wolf y Heinrich Füssli.

  • 3 marzo - 19 abril, 1992

    Armando Reverón (Caracas, 1889-1954) es uno de los artistas venezolanos más destacados de la primera mitad del siglo. Su persona y su obra quedan determinadas por la construcción de su identidad artística desde la noción del “buen salvaje”.

  • Vista de sala de la exposición Richard Serra, 1992
    28 enero - 29 marzo, 1992

    La escultura en el siglo XX encuentra en Richard Serra (San Francisco, 1939) a uno de los artífices de la recuperación de sus valores consustanciales: el peso, la masa, la monumentalidad y la voluntad de permanencia; al tiempo que con sus presupuestos escultóricos propone la consideración activa del espectador y formula una necesaria relación entre escultura y espacio. 

  • Vista de sala de la exposición. Robert Gober, 1992
    14 enero - 8 marzo, 1992

    Robert Gober (Wallingford, Connecticut, 1954) destaca por la reivindicación de una subjetividad radical en un momento en el que las manifestaciones artísticas, en su mayoría, destilan las estrategias del pensamiento moderno o posmoderno sobre problemas formales o teóricos y por otro lado, se alinean con la práctica pictórica neoexpresionista. Su obra, además de contener fuertes resonancias autobiográficas, privilegia la emoción frente al concepto. Su discurso artístico es crítico, sin adscribirse por ello, a la “producción simulacionista neoyorquina llamada <<crítica>>”, como apunta Catherine David, comisaria de la muestra; sino que “invita a una nueva lectura del arte norteamericano de los últimos treinta años, a reconsiderar el rechazo (y el desconocimiento) del formalismo, y al reconocimiento (…) de la diversidad de las influencias y herencias culturales complejas desarrolladas por varias generaciones de artistas a partir del surrealismo y de la obra de Marcel Duchamp”.

  • Vista de sala de la exposición. Manuel Millares, 1992
    9 enero - 16 marzo, 1992

    En el año en el que se cumple el vigésimo aniversario de la desaparición de Manolo Millares (Las Palmas de Gran Canarias, 1926 - Madrid, 1972), la presente exposición permite repasar la breve pero intensa trayectoria del pintor. Millares juega un papel protagonista en la renovación de los lenguajes plásticos en España durante los años cincuenta y sesenta, tanto desde el grupo canario LADAC (Los arqueros del arte contemporáneo), que funda en 1950, como desde El Paso (1957-1960), en cuya creación participa.

  • Liubov Popova. Arquitectura pictórica (Bodegón: Instrumentos), 1915. Óleo sobre lienzo. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid
    18 diciembre, 1991 - 17 febrero, 1992

    El deseo de formular un lenguaje plástico nuevo y absoluto fue una constante de los distintos movimientos de vanguardia de las primeras décadas del siglo XX, especialmente de aquellos que acaban vinculados a proyectos políticos. Los principios de universalidad y de superación del arte mimético por los se rigen estas corrientes vanguardistas supone la revisión por vía experimental de los propios componentes del arte. En el panorama del arte ruso del primer cuarto del siglo Liubov Popova (Ivanovskoe, Rusia, 1889 – Moscú, 1924) destaca por su entrega a la búsqueda de un vocabulario plástico que respondiera a los principios del Constructivismo desde el campo pictórico, pues entendía que la construcción pictórica era el paso previo a la construcción real tridimensional. 

  • Vista de sala de la exposición Confrontaciones. Arte último británico y español, 1991
    11 diciembre, 1991 - 18 febrero, 1992

    El término que da título a esta exposición sirve para reunir en un mismo espacio el trabajo de los dieciséis artistas ingleses y españoles seleccionados para esta tercera convocatoria de Confrontaciones. El propósito de esta exposición es la confrontación positiva y abierta de las prácticas artísticas que se llevan a cabo en dos geografías distintas y cuyos artífices forman parte de una misma generación. 

  • Vista de sala de la exposición. Robert Therrien, 1991
    27 noviembre, 1991 - 24 febrero, 1992

    Los más de sesenta trabajos de Robert Therrien (Chicago, EE.UU., 1947) reunidos para esta exposición nos ofrecen la oportunidad de aproximarnos al discurso artístico de este joven artista norteamericano, cuya trayectoria comenzó a finales de los años sesenta y su obra empieza a cobrar reconocimiento internacional en nuestros días. El trabajo de Therrien se sitúa voluntariamente a medio camino entre la pintura y la escultura, diluyendo las fronteras de las prácticas artísticas. En él, se reconoce la sencillez en el proceso, en los referentes formales y en la obra resultante; aun así, el propio artista elude cualquier clasificación o adscripción a corriente artística contemporánea, como pudiera ser el Postminimal.

  • 7 octubre - 2 diciembre, 1991

    La obra Nicolas de Staël (San Petersburgo, Rusia, 1913/1914- Antibes, Francia, 1955) ejemplifica otra vía posible para el arte de posguerra: la del placer de la pintura. 

  • Salvador Dalí. Visage du Grand Masturbateur (Rostro del Gran Masturbador), 1929. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    1 octubre - 2 diciembre, 1991

    El movimiento surrealista, definitivamente visible y teóricamente argumentado con la publicación del Manifeste du Surréalisme (1924), que firma André Breton (Tinchebray, Francia, 1896- París, 1966), constituye una cosmología organizada por y en torno al propio Breton. Sus pretensiones revolucionarias -que tiñen todas sus publicaciones, exposiciones y determinaciones- se entienden como la voluntad de subversión general (por medio de la acción) en todos los ámbitos de la vida cotidiana, partiendo de la poesía y el arte hasta alcanzar la ética, la religión y la política. Así, el Surrealismo no es sólo una manifestación artístico-literaria, sino una toma de posición contra los valores tradicionales de la cultura y sociedad burguesas y contra el realismo en arte. Defiende la idea del modelo interior en todo acto creativo, de la otredad, del automatismo absoluto (aplicado a la práctica poética y artística), así como la adopción de métodos meta-artísticos procedentes del psicoanálisis, como la hipnosis, que permiten la liberación de la consciencia humana y la vuelta a estados primitivos y primigenios del pensamiento.

  • Jorge Rueda. Pepino, 1975. Fotografía. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    19 septiembre - 22 diciembre, 1991

    La exposición Cuatro direcciones. Fotografía contemporánea española. 1970-1990 encierra un doble propósito. Por un lado, plantea un recorrido por los nombres propios que conforman la historia y la práctica fotográfica española de los últimos veinte años; y, por otro, tiene la voluntad de constituir el primer paso para la creación de una base documental que sirva en un futuro para ampliar su estudio y conocimiento. El comisario de la muestra, Manuel Santos, ha contado con el asesoramiento de un comité internacional de expertos para la selección de los fotógrafos para cuya presentación se ha establecido cuatro direcciones o líneas de trabajo que atienden a las diferencias conceptuales y estilísticas de los cincuenta artistas presentes en la exposición. Éstas son: 1) “Reflexión y concepto”, donde se evidencia el empleo de ideas conceptuales e imaginería de herencia surrealista; 2) “Sueño y sugerencia”, donde los autores desarrollan conceptos de introspección y emoción; 3) “Tradición documental”, la que parte del orden natural de la vida, fijándose en aspectos sociales, culturales y políticos y que, en ocasiones, remite al fotoperiodismo y a la fotografía documental; 4) “Proceso al medio”, en la que los artistas exploran y llevan al límite el medio y los materiales fotográficos, lo cual les permite formular un nuevo idioma de la imagen.

  • Julian Schnabel. Epitafio (L.S.J.T) (Panel tumba V), 1989. Escultura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    16 septiembre - 31 octubre, 1991

    El Palacio de Velázquez es la sede de esta exposición, organizada por el Grupo 16 en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. El Salón de los 16 es una iniciativa del grupo editorial para promover la difusión del Arte Contemporáneo. En sus primeras ediciones esta convocatoria anual se centra en reunir obra de las nuevas generaciones de artistas madrileños. Con el paso del tiempo, El Salón de los 16 extiende su propuesta al territorio nacional. En esta undécima exposición se incorporan artistas extranjeros, que exponen junto a los nombres destacados del arte nacional, en lo que se plantea como un resumen de las mejores exposiciones de la temporada 1990-1991.

  • Pablo Picasso. Mujer en azul, 1901. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    5 septiembre - 10 noviembre, 1991

    La exposición Picasso, Miró, Dalí y los orígenes del Arte Contemporáneo en España, 1900-1936 pretende articular la producción artística española (en varios y notorios casos realizada fuera de España) a partir del concepto “Arte Nuevo”. Eugenio Carmona, comisario de esta muestra, concede un valor instrumental a este concepto y lo explica como un principio que subyace en gran parte del arte que se realiza durante las primeras décadas del siglo XX. En este tipo de arte se evidencia un deseo de renovación de los lenguajes plásticos y cuyo paradigma es encontrado por los artistas nacionales en las corrientes europeas coetáneas. Desde este planteamiento, la exposición propone un discurso para el arte español en sintonía con los nombres y los presupuestos estéticos y teóricos vanguardistas reunidos bajo el paraguas de Movimiento Moderno, al tiempo que imbricado en ellos. Así, los artistas españoles, que toman como referente los distintos “ismos” (Cubismo, Futurismo, Ultraísmo, Surrealismo y Realismo) participan en la dimensión internacional del arte de vanguardia. Aun así, como señala el comisario, el “Arte Nuevo” no fue la única posibilidad que tuvo el arte español en el período comprendido entre 1900 y 1936.

  • Joaquín Torres García. Objeto plástico. Forma 140, 1929. Escultura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    18 junio - 21 agosto, 1991

    Con esta exposición dedicada al pintor Joaquín Torres-García (Montevideo, 1874-1949) se quiere presentar su obra al hilo de su trayectoria y constatar su lógica de acuerdo a su discurso teórico y estético. Lo que se pretende es destacar cómo los principios de tradición, construcción y universalidad son las constantes sobre las que se sostiene el trabajo del uruguayo a lo largo de su periplo artístico, que se extiende por toda la primera mitad del siglo XX. Las palabras de Tomàs Llorens, comisario de la exposición, referidas a la obra de Torres-García sintetizan el propósito de la exposición: “[su trabajo] es indisociable de la agudeza y la coherencia de las opiniones que defendió como artista”.

  • Vista de sala de la exposición. La Escuela del Sur. El taller Torres-García y su legado, 1991
    18 junio - 12 agosto, 1991

    El proyecto de universalismo constructivo, fundamento de la producción plástica y teórica de Joaquín Torres-García (Montevideo, 1874-1949) alcanza su cota máxima cuando el artista regresa procedente de París a su ciudad natal en 1934 y organiza, un año después, la Asociación de Arte Constructivo (1935-1939), precedente del Taller Torres-García (1943-1962). El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía hace coincidir a través de dos extensas exposiciones ambos argumentos: la carrera de Torres-García y su herencia artística, presentada esta última bajo el título La Escuela del Sur. El taller de Torres-García y su legado. Instalado en Montevideo, Torres-García lleva a cabo la idea de organizar un taller en cuyas enseñanzas hace converger, evidenciando su igualdad plástica, estética y teórica, los principios del arte precolombino con los del arte abstracto de vanguardia, en cuyo desarrollo él había participado como miembro del grupo Cercle et Carré.

  • Gustavo Torner. Ocre-Chatarra oxidada, 1961-62. Pintura. Colección Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
    28 mayo - 28 julio, 1991

    La exposición retrospectiva dedicada a Gustavo Torner (Cuenca, 1925) quiere destacar el carecer polifacético de uno de los artistas españoles vivos más sobresalientes de la segunda mitad del siglo XX. Torner se inscribe en el denominado grupo de Cuenca, surgido en los años cincuenta y próximo a artistas del grupo El Paso, y ejemplifica la posibilidad de un arte que no abandona nunca la referencia al mundo real como motivo y fundamento, desde un vocabulario plástico aparentemente abstracto. La obra reunida da cuenta de los distintos registros y técnicas que Torner emplea: pintura, escultura, collage, dibujo, monotipos y ediciones de bibliófilo, a los que se añaden catorce proyecciones en vídeo sobre algunos de sus trabajos.

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